Actualizado el 15 de octubre de 2026 · Precios comprobados en la web de Copyleaks
Copyleaks incluye el español entre sus idiomas; según su ayuda, acierta más en inglés y puede equivocarse: no prueba que un texto sea de IA.
Su escáner gratuito admite 25.000 caracteres sin sesión, según su página, y Personal cuesta 16,99 $ mes a mes.
Según su política, reembolsa solo en los 10 primeros días del ciclo y sin gastar créditos; eso no es el desistimiento de la ley.
Para mirar un texto suelto, el escáner gratuito: no cuesta nada y, según su página, no pide iniciar sesión. Al usarlo aceptas sus términos y su política de privacidad. La política habla de entrenar sus modelos con el contenido de los escaneos; el detalle, en la pregunta frecuente.
Escáner gratuito de Copyleaks · Planes y precios de Copyleaks
Escáner gratuito de Copyleaks. Según su página, no pide iniciar sesión. Lo que sí pide una cuenta gratuita es el análisis frase por frase, con las frases que marca como escritas por IA. Qué aceptas al usarlo, en la pregunta frecuente.
| Plan | Precio | Qué incluye | Para quién |
|---|---|---|---|
| Escáner gratuito | Gratis; sin iniciar sesión, según su página | Hasta 25.000 caracteres por análisis | Un texto suelto |
| Personal, mes a mes | 16,99 $/mes, mes a mes | 100 créditos al mes: hasta 25.000 palabras o 100 imágenes | Quien comprueba sus textos cada mes |
| Personal, pago anual | 13,99 $/mes con pago anual: 167,88 $ al año | 1.200 créditos: hasta 300.000 palabras o 1.200 imágenes | Quien sabe que lo usará todo el año |
| Pro, mes a mes | 99,99 $/mes, mes a mes | 1.000 créditos al mes y 25 puestos de usuario | Equipos |
| Pro, pago anual | 74,99 $/mes con pago anual: 899,88 $ al año | 12.000 créditos y 25 puestos de usuario | Equipos que lo usarán todo el año |
| Enterprise y Education | Sin precio publicado: «Talk to Sales» | API (la conexión para programadores), Moodle, Canvas y otras plataformas de clase | Empresas y centros educativos |
Personal y Pro incluyen la detección de IA, la de plagio y la de IA en imágenes: el detector de plagio no se compra aparte. Pro añade, entre otras cosas, el escaneo de sitios web enteros y lo que su página de precios llama «Cross-language translation detection», sin explicarlo. Entre los dos, su página de precios no publica ningún plan.
Un crédito cubre hasta 250 palabras o una imagen, así que un documento de 251 palabras gasta 2. Pagando mes a mes, los créditos que no uses se cancelan al acabar cada mes y no se reembolsan.
Con el anual, sus términos y sus preguntas frecuentes dicen dos cosas distintas sobre cómo llegan los créditos. Los términos dicen que la cuenta «will be loaded with the number of Credits you purchased» (se carga con los créditos comprados, traducción propia), y que valen 12 meses. Sus preguntas frecuentes de precios hablan, en cambio, de «a monthly credit allowance» que se reinicia en cada ciclo de facturación.
Al llegar al tope, o subes de plan o compras créditos sueltos, de pago único.
Qué pasa con los que te quedan depende de la página que leas. Sus preguntas frecuentes avisan de que «Switching plans will override your current plan, including any remaining credits» (cambiar de plan sustituye al actual, créditos incluidos). Su ayuda habla de mejorar de plan, no de cambiar, y dice que los créditos se conservan y se suman al plan nuevo. Ninguna aclara si son casos distintos: antes de cambiar, pregunta a su soporte qué pasa con los tuyos.
Con cuenta, su ayuda dice que puedes subir hasta 100 archivos a la vez, o pegar texto, una dirección web, código o una imagen.
Para la que llama «Web-Based Platform», su página del escáner da un máximo de 2.000 páginas, sin tope de caracteres (sin decir si es el escáner o la plataforma con cuenta). Su página de precios nombra los formatos de imagen que pasa a texto: gif, png, bmp, jpg y jpeg. Los formatos de documento y los tamaños en megas que publica son los de su API, y no dice que valgan igual para Personal.
Según la página de su escáner, además de usarlo sin sesión puedes abrir una cuenta gratuita. Lo dice así: «Create a free account to unlock more monthly credits for scans» (crea una cuenta gratuita y desbloquea más créditos mensuales, traducción propia).
Y cada usuario nuevo recibe «a limited number of free credits», un número limitado de créditos gratis. La cifra, la duración y si pide tarjeta no salen en esa página, en la de precios ni en su ayuda. La extensión de Chrome, según su ayuda, permite sin cuenta pocos escaneos al día, sin cifra, y después pide suscribirse.
El español está en la lista de idiomas de su detector de IA: son 30 en la documentación de su API, y más de 30 según su ayuda y su página. Es también uno de los seis idiomas en que explica qué expresiones del texto le parecen de IA, lo que llama AI Logic. Los otros cinco son inglés, francés, portugués, alemán e italiano.
Su ayuda dice que «At the moment, English has the highest accuracy percentage»: por ahora, el inglés es el idioma en que más acierta (traducción propia).
Para el español da cifras, pero suyas. Su página del escáner y su ayuda de idiomas dan las mismas para el español, que la página atribuye a su «latest model». Son un acierto medio del 99,85% con textos escritos por personas y del 98,02% con textos de IA. Ninguna de las dos dice con qué textos, cuándo ni con qué umbral se midió.
La metodología que ha publicado, la de su modelo V11, se hizo solo en inglés y con sus propios equipos.
De falsos positivos, es decir, de textos humanos que marca como IA, da al menos tres cifras, cada una en una página. La del escáner dice un 0,03%, sin decir de qué muestra, ajuste ni idioma sale. Su ayuda de limitaciones, un 0,2%. Y la metodología de V11, un 0,30% con el ajuste que trae por defecto, en inglés y con textos de más de 350 caracteres. Ninguna de las tres te dice cuántos textos tuyos marcará.
Fuera del fabricante hay un estudio de 2023, de Orenstrakh, Karnalim, Suárez y Liut, publicado en arXiv y después en el congreso COMPSAC 2024 del IEEE. Probó ocho detectores en abril de 2023, Copyleaks y GPTZero entre ellos. En español usó 20 textos de informática: 10 escritos por estudiantes entre 2016 y 2018, antes de ChatGPT, y 10 generados con ChatGPT.
Lo que mide es la proporción de textos bien clasificados. Con el umbral del 50% que aplicaron los autores, la versión beta de Copyleaks de entonces clasificó bien el 0% de los textos humanos y el 100% de los de ChatGPT: marcó como IA los 20. GPTZero clasificó bien el 90% de los humanos y ninguno de los de ChatGPT.
En la parte en inglés del mismo estudio, Copyleaks fue el más preciso de los ocho con ese umbral: marcó como IA 1 de sus 114 textos humanos. Y los autores señalan que la mayoría de estos detectores solo admiten inglés y que, con otros idiomas, los resultados «do not appear meaningful» (no parecen tener sentido, traducción propia).
En español, con 10 textos de cada tipo, la muestra es mínima. Los autores avisan de que sus resultados valen solo para esa fecha, porque los detectores cambian de modelo. Las cifras son de la versión de arXiv; la del congreso puede no coincidir. No es el modelo V11 de hoy, y el estudio no dice qué haría con él.
Qué mide el porcentaje que da Copyleaks, y qué no, lo explica la guía de qué miden los detectores.
Según sus términos de uso, en su versión de agosto de 2026, la suscripción comprada en su web se renueva sola por un periodo igual, con cobro automático. Para evitarlo, su apartado 17.1 pide un aviso por escrito «not less than fourteen (14) days prior to the expiration of the then-current subscription Term».
Es decir, al menos 14 días antes de que acabe el periodo (traducción propia). Sus preguntas frecuentes de precios dan otro plazo: «All plans renew automatically unless canceled before the next billing cycle», o sea, antes del siguiente ciclo de facturación.
Si no la cancelas a tiempo, se renueva por un periodo igual y el cargo que llega es el de otro periodo entero: con el plan anual, otro año.
Cancelar se puede en cualquier momento, desde la cuenta o con soporte (apartado 17.2). La suscripción sigue hasta el final del periodo pagado y, según sus términos, «you will not be charged after that time»: después ya no se cobra.
Con el historial pasa lo mismo: dos ayudas, dos respuestas. La de cancelación dice que «you will lose access to your scan history when you cancel your subscription» (al cancelar pierdes el acceso a tus escaneos). Otra de sus ayudas dice que los escaneos «remain in your dashboard for 18 months» (siguen en tu panel 18 meses). Antes de cancelar, su ayuda explica cómo exportar a un CSV los datos de varios escaneos: nombre, fecha y puntuaciones.
Según su política de reembolso, solo devuelve el dinero si lo pides dentro de los 10 primeros días del ciclo de facturación y sin haber escaneado ninguna página ni usado ningún crédito. Es lo que ofrece la empresa; el desistimiento que da la ley de consumo es otra cosa, con sus propias condiciones y excepciones (artículo 102.1).
Si lo pides en las primeras 24 horas desde el pago, no descuenta las comisiones del procesamiento del pago. El reembolso cubre solo el último ciclo, y los créditos que se cancelan al acabar el mes no se devuelven.
Su apartado 17.4, sobre lo que pasa tras la terminación del servicio, dice que «All payments are completely non-refundable» (ningún pago es reembolsable, traducción propia), sin decir quién termina. El reembolso de los 10 primeros días es del apartado 17.5, y ninguno de los dos aclara cuál manda.
La ley de consumo da al consumidor catorce días naturales para desistir de un contrato a distancia sin indicar el motivo, salvo las excepciones de su artículo 103 (artículo 102.1 del texto refundido de la ley de consumidores, en vigor). Dos de ellas pueden tocar a una suscripción digital. La del servicio ya prestado del todo (letra a): si hay que pagar, solo cuando empezó con tu consentimiento expreso y sabiendo que, una vez prestado entero, perdías el derecho.
Y la del contenido digital sin soporte material que ya empezó a suministrarse (letra m): si hay que pagar, solo con tu consentimiento previo, sabiendo que pierdes el derecho y con la confirmación del empresario. Si desistes de un servicio que pediste empezar durante el plazo, pagas la parte ya prestada (artículo 108.4). La Directiva 2011/83/UE, que se aplica en España a través de esa ley, recoge el mismo plazo en su artículo 9.1.
Para la ley de consumo española, consumidor es la persona física que actúa con un propósito ajeno a su actividad comercial, empresarial, oficio o profesión (artículo 3.1 del texto refundido). También lo es la persona jurídica o entidad sin personalidad jurídica que actúa sin ánimo de lucro en un ámbito ajeno a una actividad comercial o empresarial. La directiva europea, en el artículo 2.1 de su texto original, solo cuenta a las personas físicas.
Sus términos fijan la ley del estado de Nueva York y la jurisdicción exclusiva de sus tribunales (apartado 32), sin distinguir entre tipos de usuario: la palabra «consumer» no aparece en ellos. Frente a un consumidor, esa elección tiene límites. Sus términos públicos no mencionan arbitraje. Los «Order Form» (la página de registro, un pedido o un contrato aparte) pueden traer otras condiciones.
El artículo 6 del Reglamento Roma I, en vigor, no deja que la ley elegida le quite la protección que no puede excluirse por acuerdo según la ley de su país. Vale cuando una persona física contrata para un uso ajeno a su actividad profesional con un profesional que ejerce su actividad en el país del consumidor o la dirige a él, y el contrato entra en esa actividad.
Frente a un consumidor, el foro también tiene límites en la Unión. El Reglamento Bruselas I bis (artículos 17 a 19) permite al consumidor demandar ante el órgano jurisdiccional del lugar en que está domiciliado, con independencia del domicilio de la empresa (artículo 18.1 y, si la empresa no está domiciliada en un Estado miembro, artículo 6.1). Vale cuando se dan estas condiciones:
Sobre esa regla solo prevalecen los acuerdos que enumera el artículo 19:
Y la ley de consumo española considera abusiva la cláusula que prevé la sumisión expresa a un juez o tribunal distinto de estos (artículo 90.2 del texto refundido):
El reglamento dice qué tribunales de los Estados miembros son competentes; qué haría un tribunal de Nueva York, no lo dice.
Lo que esta página dice de reembolsos, desistimiento, ley aplicable, tribunales y arbitraje es divulgativo y no es asesoramiento jurídico.
Copyleaks sacó el 22 de septiembre de 2026 el modelo V11 de su detector. Su nota de versión es de la API: dice que el modelo nuevo ya funciona en su servicio de detección de texto para programadores. Ni esa nota ni la metodología de V11 dicen si lo usan ya el escáner de la web o la plataforma con cuenta.
Las notas de versión de esa otra parte, la que usa quien no programa, se quedan en 2025, con V9. En su página de precios, la novedad que se ve es la detección de IA en imágenes, marcada como «NEW! AI Image Detection».
Los textos humanos que marca como IA ya los cuentan las opiniones de la comparativa de detectores, con lo que pasa al escanear dos veces el mismo texto.
Su ayuda de limitaciones admite que la escritura creativa, «including poems and song lyrics» (incluidos poemas y letras de canciones), suele dar una precisión menor. Su ayuda de precisión va más lejos: «Songs and poems are not supported», no admite canciones ni poemas (traducción propia). Con los textos cortos pasa algo parecido: la precisión sube con la longitud, y recomienda textos de unas 350 palabras de media.
El mínimo que acepta va en caracteres, no en palabras: 350 en la extensión del navegador y 255 en la que llama «Web-Based Platform». No aclara si esa es el escáner de la web o la plataforma con cuenta. Su metodología de V11 llama a 350 caracteres «the minimum our product accepts» (el mínimo que acepta su producto, traducción propia), sin decir de qué producto habla. Si escribes poesía, letras o textos breves, es justo donde el fabricante dice que acierta menos.
En Trustpilot, al buscar «refund» el 3 de octubre salían 4 reseñas, todas de una estrella y de 2024 o 2025. Una de 2025 dice que no devuelven el dinero «irrespective of if you want to cancel 2 minutes after subscription» (aunque canceles dos minutos después de suscribirte, traducción propia). Otra del mismo año se queja de una renovación sin aviso, y cuenta que Copyleaks sí le devolvió el dinero.
Al buscar «cancel», ese mismo día, salían 3. Una de 2025 cuenta que siguieron intentando cobrarle en la tarjeta durante dos meses después de pedir la baja. La más reciente, de 2026, es de alguien que quería pagar mes a mes y la página solo le dejó pagar el año entero; Copyleaks le respondió. Lo que promete su política está en la letra pequeña.
En Trustpilot, una reseña de septiembre y otra en español de mayo, las dos de 2026, se quejan del precio para quien lo usa poco o de la cantidad de créditos. Dos no son una tendencia. Pero si Personal se te queda corto, su página de precios no ofrece ningún plan intermedio: o compras créditos sueltos, de pago único, o pasas a Pro, con 25 puestos.
En Trustpilot, Copyleaks tiene 2,8 sobre 5 con 366 reseñas, consultadas el 15 de octubre de 2026. La nota está partida: el 48% le pone una estrella y el 41%, cinco. Copyleaks ha reclamado su perfil y paga una suscripción a Trustpilot.
Las 20 más recientes, leídas el 3 de octubre, de mediados de agosto a primeros de octubre, salen mejor: 10 de cuatro o cinco estrellas y 6 de una. Lo bueno que repiten es la precisión, los informes y los resultados, y una valora poder pagar mes a mes. Las quejas de falsos positivos de Trustpilot, con su fecha, las cuenta la comparativa de detectores.
Con el filtro de idioma, 19 reseñas están escritas en español, de 2023 a 2026: 8 de cinco estrellas y 11 de una. En 8 de ellas, quien escribe cuenta que un texto suyo salió marcado como IA. Una de 2025 lo dice así: «Un texto escrito por mi me lo marca 100% escrito por IA».
Que la reseña esté en español no dice en qué idioma estaba el texto que pasaron. Esas 19 cuentan qué le pasó a gente que reseña en español, no cómo detecta Copyleaks en español.
En G2, su perfil titulado «AI Image Detector» tiene 4,5 con 41 reseñas. En Capterra, el listado del mismo nombre tiene 4,4 con 91, y sus primeras reseñas, de 2019 a 2025, hablan del detector de plagio y del de IA de texto. Ninguna de las dos notas se puede leer como la del detector de texto de hoy.
El escáner gratuito te deja ver qué hace con un texto que sepas tuyo.
Su política de privacidad dice que usa el contenido de tus escaneos para entrenar sus modelos. Conserva los datos personales «as long as necessary» (el tiempo que haga falta). Usar el escáner supone aceptar esa política, según el aviso junto a su botón, y la política no distingue el escáner sin cuenta.
También usa ese contenido, «in certain regions» (en ciertas regiones), para mejorar el producto, tras quitar los datos que identifican directamente. Un cliente directo puede pedir a soporte, por correo, que no lo use para entrenar, y puedes pedir que borre la cuenta.
Sus términos le dan una licencia «non-exclusive, royalty-free, worldwide, perpetual, irrevocable» (no exclusiva, gratuita, mundial, perpetua e irrevocable; traducción propia) sobre lo que subes. Es para prestar y mejorar su servicio, y dura mientras no lo borres ni pidas borrarlo.
Para texto, ofrece la opción «Hide Sensitive Data», pensada para no incluir datos personales. Su Shared Data Hub compara tus escaneos con los de otros usuarios que han aceptado entrar en él. La política lo presenta como función que activa el cliente Enterprise, y el plan Personal lo lista entre lo que incluye. Si los escaneos de Personal entran por defecto, no lo dicen su política ni su página de precios.
Para un texto suelto, el escáner gratuito de Copyleaks. Sus planes de pago, con su precio y sus créditos, en su página de precios.
Los precios cambian: estos se comprobaron el 7 de octubre de 2026 y se revisan cada mes. Si ves alguno distinto, avísanos y se corrige. Lo que esta página dice de reembolsos, desistimiento, ley aplicable, tribunales y arbitraje es divulgativo y no es asesoramiento jurídico.