¿Tengo que etiquetar mi contenido si lo escribo con IA?

Actualizado el 25 de agosto de 2026

En la mayoría de los casos, no. Si escribes con ayuda de IA, revisas lo que publicas y hay alguien que da la cara por ello, la ley europea no te obliga a poner ninguna etiqueta.

La obligación existe desde el 2 de agosto de 2026, pero es mucho más estrecha de lo que se ha contado. Afecta sobre todo a quien fabrica la IA, no a quien la usa para escribir.

Esto último es lo que casi todo el mundo ha entendido al revés. Se ha publicado que «todas las empresas deberán etiquetar sus contenidos de IA». El texto del reglamento no dice eso. Distingue con mucho cuidado entre dos figuras distintas, y de ahí depende que te aplique o no.

Tu caso, en una tabla

Lo que haces¿Etiquetar?Por qué
Escribes tu blog con ayuda de IA, lo revisas y lo firmas No Hay revisión humana y alguien asume la responsabilidad de lo publicado
Textos de producto de tu tienda online No No es información de interés público
Correos comerciales o boletines No Mismo motivo
Redes sociales de tu negocio, con texto revisado No Salvo que sea imagen o vídeo que aparente ser real
Publicas noticias de actualidad generadas en automático, sin que nadie las lea antes Es texto de interés público sin control editorial
Imágenes o vídeos que imitan a personas o hechos reales Entra en la categoría de ultrafalsos
Tienes un asistente automático que atiende a tus clientes Hay que avisar de que se habla con una máquina

Qué entró en vigor exactamente

El 2 de agosto de 2026 empezaron a aplicarse las obligaciones de transparencia del artículo 50 del reglamento europeo de inteligencia artificial.

Hay una segunda fecha, el 2 de diciembre de 2026, que se ha contado mal en casi todas partes. No es una prórroga general: es el plazo para que incorporen el marcado técnico los sistemas que ya estaban en el mercado antes de agosto. Ese marcado es obligación del fabricante. Si tú escribes con IA y revisas lo que publicas, ese día no te cambia nada.

Unos días después, el 11 de agosto, Anthropic anunció que empezaba a incrustar marcas de agua invisibles en el texto que generan los modelos nuevos de Claude, y que lo haría en todo el mundo, no solo en Europa. OpenAI, de momento, marca imágenes y audio, pero no texto.

La distinción que lo decide todo

El reglamento separa dos papeles, y las obligaciones de cada uno son distintas.

El proveedor: quien fabrica el sistema

Es OpenAI, Anthropic, Google. A ellos les toca la obligación técnica: asegurarse de que lo que sale de sus sistemas va marcado en un formato legible por máquina y detectable como generado artificialmente.

Eso es la marca de agua invisible. No la pones tú: viene puesta de fábrica.

El responsable del despliegue: tú

Es la empresa o el profesional que usa esas herramientas para publicar. Y aquí conviene leer despacio, porque la obligación es más estrecha de lo que parece.

Para el texto, la obligación alcanza a quien publique texto generado o manipulado con IA con la finalidad de informar al público sobre asuntos de interés público.

Son tres condiciones a la vez, y tienen que darse las tres: que sea texto, que se publique para informar al público, y que trate de asuntos de interés público.

Un artículo sobre qué herramienta contratar, una ficha de producto o un boletín comercial no cumplen las tres. Una noticia de actualidad publicada en automático, sí.

La excepción que deja fuera a casi todo el mundo

Y aun cumpliéndose esas tres condiciones, el propio artículo 50 abre una salida.

La obligación no se aplica cuando el contenido ha sido sometido a revisión humana o control editorial, y una persona física o jurídica asume la responsabilidad editorial de la publicación.

En castellano llano: si alguien lo lee antes de publicarlo y da la cara por ello, no hay que etiquetarlo.

Qué cuenta como revisión y qué no

CuentaNo cuenta
Una persona lee el texto entero antes de publicarlo Pasarlo por un corrector automático
Se comprueban los datos y se corrigen los errores Leerlo por encima sin verificar nada
Hay un nombre y un contacto reales que responden de lo publicado Publicar sin autor identificable
Alguien decide qué se publica y qué no Volcado automático directo a la web

Lo que marca la diferencia no es cuánta IA has usado, sino si hay alguien que responde de lo publicado. Un texto escrito entero por IA y revisado a fondo por una persona identificable queda fuera de la obligación. Uno escrito a medias pero publicado en automático y sin autor, no.

La consecuencia práctica es sencilla y conviene tenerla hecha: una página de «quién está detrás» con nombre real, un contacto que funcione y una firma en cada artículo. Con eso queda documentado que hay responsabilidad editorial.

Los tres casos en los que sí hay que avisar

1. Ultrafalsos de imagen, audio o vídeo

Si publicas contenido que imita a personas, lugares o hechos reales de forma que pueda parecer auténtico, hay que decir que es artificial. Quedan fuera las obras manifiestamente artísticas, creativas, satíricas o de ficción.

2. Texto de interés público sin control editorial

El caso descrito arriba: información de actualidad publicada sin que nadie la revise ni responda de ella.

3. Sistemas que hablan con personas

Si tienes un asistente automático atendiendo a clientes, la persona tiene que saber que está hablando con una máquina. Salvo que resulte evidente por el contexto.

Multas y quién las pone

El reglamento europeo fija para el incumplimiento de las obligaciones de transparencia sanciones de hasta 15 millones de euros o el 3% de la facturación mundial anual, la cantidad que sea mayor.

En España la vigilancia corresponde a la AESIA, la Agencia Española de Supervisión de la Inteligencia Artificial, coordinada con la Agencia de Protección de Datos y con las autoridades de consumo, publicidad y trabajo. España tramita además una ley nacional propia que desarrollará el régimen sancionador.

Con perspectiva: estas cifras están pensadas para grandes plataformas tecnológicas. Un autónomo con un blog no es el destinatario de una multa de 15 millones. Pero la obligación, cuando aplica, aplica igual — y cumplirla cuesta escribir una frase.

Cómo se etiqueta, si te toca

El reglamento no impone una fórmula concreta. Exige que la información se ofrezca de forma clara y distinguible, y a más tardar en la primera interacción con el contenido. En la práctica:

Preguntas frecuentes

¿Y si uso la IA solo para el borrador y luego lo reescribo?

Estás dentro de la excepción por revisión humana, siempre que alguien identificable asuma la responsabilidad de lo publicado.

¿Me afecta si mi web no está en Europa?

El reglamento se aplica en función de dónde están los usuarios, no de dónde está la empresa. Si tu contenido se dirige al público europeo, entra.

¿Google penaliza el contenido etiquetado como generado por IA?

No. Google ha dicho repetidamente que no penaliza el uso de IA, sino el contenido de baja calidad hecho para manipular resultados. Etiquetar no es una señal negativa.

¿Las marcas de agua invisibles se pueden quitar?

Es una pregunta distinta de la de este artículo y tiene bastante miga. Lo veremos en detalle en una entrega próxima de esta guía.

¿Qué pasa el 2 de diciembre de 2026?

Vence el plazo del marcado técnico para los sistemas que ya estaban en el mercado antes de agosto. Es una obligación de los fabricantes de IA, no de quien publica con ellas: para ti no cambia nada ese día.

¿Tengo que etiquetar lo publicado antes de agosto de 2026?

La obligación no es retroactiva sobre lo ya publicado. Pero si actualizas y republicas un contenido, pasa a estar bajo las normas actuales.

Qué leer después

Esta guía se está publicando por partes. En las próximas semanas: cómo poner el aviso con ejemplos copiables, qué hace cada empresa con las marcas de agua, si los humanizadores las quitan, y el régimen de multas.

Fuentes
Escrito y revisado por [AUTOR], responsable editorial de textoyIA.
Este artículo explica una norma de forma divulgativa y no es asesoramiento jurídico. Si tu caso es dudoso o el volumen de lo que publicas es alto, consulta con un profesional.